Es inevitable que las lágrimas resbalen por mi rostro, es inevitable pensar en que pueden quedar solos y que ya no estaré aquí, es inevitable pensar que ellos no me verán y que me extrañarán, es inevitable pensar en que no nos haremos viejos juntos, hoy pienso en ti mi amor, mi Ángel, mi querido esposo, en qué puede haber la posibilidad de dejarte pronto, que puede haber una posibilidad que no me salve y eso me duele, entonces pienso que mi muerte puede llegar a ser tan dolorosa del alma, por qué dejaré a mis tres amores, dejaré a mis pequeños con tanto dolor en su corazón que no sé cuánto les demore reponerse, Tomás está tan apegado a mi, Gabriel mantiene un miedo constante a ser abandonado por la muerte de sus padres, que solo pienso que en momento esto puede pasar?, tengo tanto que decirles, tengo tanto que contarles, tenemos tanto que conocer juntos, tenemos Miles de viajes aún por hacer, tenemos Miles de experiencias por vivir, y hoy más que nunca me aferró a la vida y a lo que ella me quiera dar, recibo con agradecimiento el regalo de la vida y lo veo como un presente día a día, lo veo como un presente que me da Dios, recibo el regalo de ver Ami hijos sonreír, a mi esposo mirándome con su cara de amor, recibo la presencia de cada uno de ellos con mucho amor, hoy que retome este escrito solo quiero decir que han pasado unos días y que debo hacerme unos exámenes aún pero pese al miedo tan grande tengo esperanza, esperanza de poder vivir, esperanza de correr, nadar, saltar, de la mano de mis pequeños y mi mi amado esposo, tengo la esperanza de poder tener nuestra casa de campo como siempre la hemos soñado, con nuestro taller para volvernos locos creando cosas, tengo la esperanza de ver A mis hijos graduarse del colegio y de la universidad de verlos convertidos en grandes profesionales, tengo la esperanza de verlos con su propia famia y poder tener un bebé al que llame mío, ya no mi hijo pero si mi nieto, no soy tan ambiciosa no espero vivir 100 años pero si unos plenos 80 en dónde mi amiga la muerte quien se ha llevado mucho de lo que más he querido me este esperando para comprarme en mi nuevo camino, pero quiero pensar que aún no es hora y para ello aún quedan unos 45 años que deseo vivir al lado de quienes me aman y amo, gracias a la vida por permitirme hasta el momento estos bellos 36 que han estado llenos de muchas cosas y pese a las cosas malas han habido más buenas, gracias Dios por los 36 años que me haz permitido respirar, gracias.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario